Durmieron en el desierto: La travesía de los migrantes secuestrados

Los migrantes rescatados reciben atención médica, comida y vestimenta en San Luis Río Colorado

Flor Bolaños | Tribuna de San Luis

Flor Bolaños | Tribuna de San Luis

Un rescate de 2 mil 500 dólares es lo que les pedían a los migrantes que estaban privados de la libertad en una casa con dirección en Amapolas B entre las calles 21 y 22 de la colonia Mezquite de San Luis Río Colorado.

Aunque el rescate se dio el pasado seis de mayo, por varias corporaciones de seguridad que reventaron la casa donde los escondían, cuentan algunos migrantes rescatados, que ya tenían más de un mes (desde que pusieron un pie en el país, hasta el día del rescate) bajo la vigilancia de los presuntos delincuentes y que algunos alcanzaron a pedir a sus familiares que pagarán por su liberación.

Mujeres, algunas embarazadas, hombres, niños, niñas y adolescentes, fueron timados, engañados y violentados por personas que vestían uniformes de la Policía y del Instituto Nacional de Migración (INM) que parecían oficiales, según lo que ellos mismos cuentan.

Algunos mencionan que la “travesía de terror” empezó desde la Ciudad de México y otros que desde Tapachula, Chiapas, donde les empezaron a cobrar mil pesos por persona, para no hacerles daño.

DURMIERON EN EL DESIERTO

Esta joven cuenta que como parte de los abusos que cometieron con ellos, los hicieron dormir en el desierto, días antes de que los rescataran, como parte de la presión que ejercían en ellos los delincuentes para conseguir que les marcaran a sus familiares para que consiguiera el dinero de su rescate.

“Nos sacaron de la casa donde llegamos, nos llevaron al desierto no sabemos por qué, nos decían que si corríamos nos iban a disparar, pero ahí dormimos, despué de eso nos regresaron a la casa donde no tenían y después fue que nos rescataron, pero nos dieron oportunidad de hablar con nuestra familia, para que nos mandaran el dinero del rescate”.

Agregó que hasta el momento no le han dicho qué harán con ellos, sin embargo ya hay migrantes que se han entrevistado con autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) para ver su situación.

Además no todos los migrantes saben en donde están se encuentran desorientados, algunos preguntan por la ubicación de Sonoyta y otros que sí dónde está Mexicali, sin saber que están a dos y una hora de distancia respectivamente y que por Sonoyta ya pasaron.

“Nomás nos dicen que nos van a llevar a migración, pero no sabemos a donde, no nos han dicho ni siquiera en donde estamos, queremos llegar a Mexicali, pero nos da miedo salir de este lugar en donde nos tienen”.

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