Sunland Park, NM— A pocos metros del muro fronterizo que separa a Estados Unidos de México, la recién confirmada zarina de las drogas del gobierno de Trump lanzó el jueves una advertencia directa a los cárteles mexicanos: “Tienen los días contados”.
Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, visitó la frontera en El Paso acompañada del comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Rodney Scott, en lo que marcó su primera aparición pública desde su confirmación por el Senado hace dos semanas.
La visita señala un cambio de enfoque en la política antidrogas estadounidense.
Mientras que su predecesor, el médico Rahul Gupta, enfatizó la equidad y un enfoque de salud pública durante la Administración Biden, Carter –una ex periodista de investigación e hija de un inmigrante cubano– promete priorizar el control fronterizo y la colaboración con agencias policiales como pilares de su estrategia contra el fentanilo y otros narcóticos.
“Se trata de hacer una promesa a cada familia”, dijo Carter ante un grupo de reporteros. “La Oficina de Política Nacional de Control de Drogas los respaldará mientras respaldamos a nuestras fuerzas del orden. Y a los cárteles, queremos enviarles un mensaje: Sus días están contados”.
El fentanilo, un opioide sintético altamente potente, ha matado a decenas de miles de estadounidenses en los últimos cinco años. Carter describió su misión en términos claros: hacer que sea más fácil para los adictos encontrar ayuda que conseguir una pastilla de fentanilo que podría matarlos.
Para lograrlo, dijo, es fundamental sellar la frontera a la actividad ilícita y desmantelar las operaciones de los cárteles mexicanos en territorio estadounidense.
Scott, quien estuvo junto a Carter durante la conferencia de prensa, vinculó directamente el control de la inmigración ilegal con la lucha contra el narcotráfico. “¿Por qué hablo de inmigración ilegal cuando estoy al lado de la zarina de las drogas? Porque todo está entrelazado”, explicó. “O sabemos y controlamos lo que entra a este país o no lo hacemos”.
El comisionado señaló que donde se encontraban parados “hace un par de años durante la Administración Biden estaba completamente abrumado por la inmigración ilegal al punto de que literalmente no teníamos idea de quién o qué estaba entrando a nuestro país”.
Según Scott, la drástica disminución de la inmigración ilegal que coincide con el inicio de la Administración Trump ha permitido a los agentes de CBP no sólo vigilar mejor la frontera, sino también realizar entrevistas más exhaustivas con migrantes y transportistas de drogas. Como resultado, las incautaciones de fentanilo en la frontera han disminuido un 56 por ciento y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades continúan reportando una disminución en las muertes por sobredosis.
“Estamos trazando un mapa de la logística de los cárteles, la estructura organizacional de los cárteles y trabajando con agencias locales para quitarles sistemáticamente la capacidad de matar a sus hijos con fentanilo y otros narcóticos ilegales que entran al país”, dijo Scott.
Pero los líderes de los cárteles están en México y en Sudamérica. Carter reconoció la reciente cooperación policial del Gobierno mexicano con Estados Unidos, que incluye el envío de 92 traficantes mexicanos de alto nivel para enfrentar cargos en tribunales estadounidenses durante el año pasado.
Sin embargo, dijo que la guerra contra los cárteles es global y mencionó los bombardeos estadounidenses contra embarcaciones de drogas en el Caribe y el Océano Pacífico oriental.
Cuando los reporteros le preguntaron cómo se sentía sobre la oferta del presidente Trump de enviar tropas estadounidenses para capturar narcotraficantes en México, respondió: “El presidente hará lo que el presidente necesite hacer. Él lo ha dicho en público y yo estoy con el presidente. Él tomará sus decisiones cuando llegue el momento”.
“Va a usar todos los recursos a su disposición. Eso envía un mensaje muy claro y, por supuesto, va a trabajar con sus homólogos en el Hemisferio Occidental”.
Carter señaló que el pueblo de México ha sufrido mucho a manos de los cárteles. El Gobierno mexicano reportó el año pasado que la actividad criminal organizada estuvo detrás de la mayoría de los más de 30 mil homicidios cometidos ese año.
“No podemos ganar esta guerra si no estamos unidos. Juntos podemos ganar, solos no podemos hacerlo”, afirmó.
Carter dijo que fomentará una mayor participación local en los esfuerzos antidrogas a través de fuerzas de tarea que operan en áreas donde los narcóticos ilegales se trafican hacia el país o se venden en ciudades del interior de Estados Unidos.
El Senado confirmó a Carter el 6 de enero en una votación de 52 a 48 siguiendo líneas partidistas. La Oficina de Política Nacional de Control de Drogas es responsable de coordinar los esfuerzos antidrogas desde ángulos tanto policiales como de prevención.
La oficina también publica periódicamente una Estrategia Nacional de Control de Drogas. Carter dijo que tal documento sería presentado al Congreso en febrero.
Información de El Diario de Juárez

