Nuevas proyecciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advierten que el conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán podría tener consecuencias devastadoras a nivel global, impulsando a más de 30 millones de personas a la pobreza.
Y es que en un informe de 27 páginas publicado el martes, el PNUD estima que hasta 32.5 millones de personas podrían caer por debajo del umbral de pobreza debido a la crisis de disponibilidad y asequibilidad de energía, el aumento de los precios de alimentos y la caída del Producto Interno Bruto (PIB).
Consecuencias económicas globales
El informe resalta que las regiones más vulnerables a estos impactos incluyen el Golfo Pérsico, Asia, África subsahariana y los pequeños estados insulares en desarrollo. Se estima que Irán ha perdido el equivalente a un año y medio de progreso en desarrollo humano solo en el primer mes de conflicto, que comenzó a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán.
Alexander De Croo, administrador del PNUD, subrayó que “la guerra es desarrollo a la inversa”. Explicó que un conflicto puede deshacer en semanas los avances alcanzados por los países a lo largo de los años. De Croo señaló que el impacto de la escalada en el Medio Oriente afecta a los países más vulnerables, que tienen menos capacidad fiscal para lidiar con el aumento de los precios de la energía y los alimentos. “Este análisis demuestra que no solo los países directamente involucrados en el conflicto se ven afectados, sino que también los que tienen menos recursos son los más golpeados”, expresó.
Situación en Irán
A medida que la guerra avanza, las consecuencias humanas son graves. Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), al 7 de abril de 2023, al menos 1,701 civiles en Irán han muerto desde el inicio del conflicto, incluyendo 254 niños.
A pesar de las continuas hostilidades, los ataques no han cesado, y más de 20 se produjeron en el último día sin víctimas reportadas. El alto el fuego de dos semanas, que se esperaba que aliviara la situación, entró en vigor poco después de estas cifras.
Recomendaciones del PNUD para mitigar el impacto
El PNUD propone medidas de ayuda humanitaria específicas para mitigar los efectos del conflicto, sugiriendo una asignación de hasta $6,000 millones de dólares en transferencias monetarias temporales a los hogares más vulnerables.
También recomienda subsidios y vales temporales para garantizar que las personas puedan acceder a servicios básicos como la electricidad y el gas para cocinar. Sin embargo, el PNUD se muestra en contra de subsidios energéticos generalizados, ya que estos benefician principalmente a las familias más adineradas y resultan insostenibles a largo plazo.
Negociaciones sin acuerdo
Mientras tanto, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán continúan sin llegar a una solución definitiva. Funcionarios de ambos países se reunieron en Pakistán durante el fin de semana con el objetivo de frenar el programa nuclear de Irán y poner fin a las hostilidades. No obstante, los esfuerzos no dieron frutos.
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, que encabezó la delegación estadounidense, aseguró que aunque hubo “ciertos avances”, finalmente no se alcanzó un acuerdo.
“La decisión está en manos de Irán”, declaró Vance en Fox News, destacando que Estados Unidos ha puesto muchas opciones sobre la mesa.
Desde el lado iraní, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, expresó frustración por el fracaso de las negociaciones.
En un mensaje en la plataforma X (anteriormente Twitter), acusó a Estados Unidos de “maximalismo” y de cambiar constantemente sus objetivos, lo que obstruyó el acuerdo. “La buena voluntad engendra buena voluntad, la enemistad engendra enemistad”, concluyó Araghchi.
Información de La Opinión
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